Absoluto desprecio a la ley y a la verdad, que en realidad son los dos principios que rigen en los dos propietarios de Mi Tierra TV, el tercero, lamentablemente, está donde no tiene que estar, es lo que marca esta insólita y nueva etapa de esta televisión local afincada en el Puerto de
la Cruz y que está indisolublemente ligada al alcalde Marcos Brito, que es quien la mantiene, le da la fuerza que tiene y que sin esta figura, se desmoronaría como un castillo de naipes. Asombra que en una tierra como ésta, se pueda salvajemente, sin permiso, sin licencia, sin autorización, que siempre nombran los interfectos, pero que nunca muestran, porque no existe, que unos desalmados como éstos se tomen la ley por su mano y emitan en TDT sin pasar por concurso, sin que se les haya montado el correspondiente expediente y sin saber si realmente cumplen los requisitos que exige la ley para que puedan hacerlo. Lo más penoso es que días después de este asalto, contestado por otros propietarios de cadenas, toda una consejera del Gobierno de Canarias, al que se le insulta, se le veja, se le pone en ridículo y se le desafía, incluido a su presidente, Paulino Rivero, la última fue referirse incluso a su estatura, se sienta a ser entrevista en ese medio, Pilar Merino (PP), que da legitimidad a quien no la tiene ni la debe tener, además del hecho que quienes dirigen este medio no son ni serán periodistas y que como decía muy bien el maestro Ryszard Kapuscinski, que ninguno de estos bestias jamás ha leído, “los cínicos no sirven para este oficio”. Y como última nota: poco después que los piratas se hiciesen con la Isla del Tesoro, acudido al medio a ofrecer una entrevista el padrino, el amo de todo, Marcos Brito, en su consabida, necesaria y bombástica presencia allí. Había que bendecir todo aquello y ¿quien mejor que el que paga las facturas?
la Cruz y que está indisolublemente ligada al alcalde Marcos Brito, que es quien la mantiene, le da la fuerza que tiene y que sin esta figura, se desmoronaría como un castillo de naipes. Asombra que en una tierra como ésta, se pueda salvajemente, sin permiso, sin licencia, sin autorización, que siempre nombran los interfectos, pero que nunca muestran, porque no existe, que unos desalmados como éstos se tomen la ley por su mano y emitan en TDT sin pasar por concurso, sin que se les haya montado el correspondiente expediente y sin saber si realmente cumplen los requisitos que exige la ley para que puedan hacerlo. Lo más penoso es que días después de este asalto, contestado por otros propietarios de cadenas, toda una consejera del Gobierno de Canarias, al que se le insulta, se le veja, se le pone en ridículo y se le desafía, incluido a su presidente, Paulino Rivero, la última fue referirse incluso a su estatura, se sienta a ser entrevista en ese medio, Pilar Merino (PP), que da legitimidad a quien no la tiene ni la debe tener, además del hecho que quienes dirigen este medio no son ni serán periodistas y que como decía muy bien el maestro Ryszard Kapuscinski, que ninguno de estos bestias jamás ha leído, “los cínicos no sirven para este oficio”. Y como última nota: poco después que los piratas se hiciesen con la Isla del Tesoro, acudido al medio a ofrecer una entrevista el padrino, el amo de todo, Marcos Brito, en su consabida, necesaria y bombástica presencia allí. Había que bendecir todo aquello y ¿quien mejor que el que paga las facturas?
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