Necio es aquel que dice escribir por capricho y para entretenerse; a estos qué así piensan, mejor es que se dediquen a montar puzzles de moñigos sintéticos. Un servidor, primero, lo hace porque me gusta escribir, aunque sea del sexo de las ranas, y segundo, porque quiero lucirme ante los lectores y lectoras, y convertirme en una modesta referencia de reflexión socio-política, y también literaria, que en eso consiste el ego del que habla Juan Cruz. Y dicho esto, los que siguen mis artículos conocen mi máxima: respeto por las personas y entidades, públicas o privadas. El problema es que hay situaciones y personajes que te obligan a romper esta regla, muy a pesar de los esfuerzos por evitarlo. Verán.
Días atrás, compareció ante los medios de comunicación social la excelentísima s
eñora doña Milagros Luis Brito, a la que corresponde dicho tratamiento por tratarse de la consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, y, sin sonrojarse, reconoció el fracaso de la educación canaria en el marco del informe de la Evaluación General de Diagnóstico del Sistema Educativo en España. Por si usted no me ha entendido, repito. La máxima autoridad en la educación de nuestros hijos sale al escenario público y nos dice en nuestra cara, sin complejos de ningún tipo, que los estudiantes canarios son los peor preparados del conjunto de las comunidades autónomas españolas, y créame, se queda más fresca que una lechuga. ¡Cómo lo oye!
¿Cómo? ¿Que si ha dimitido, pregunta usted? ¡Estamos locos! No sólo no dimite la señora, sino que despreciando la inteligencia popular, tomándole el pelo a todo el que se le ponga por delante, va y le comenta a lo periodistas presentes en la rueda de prensa que "la enseñanza canaria necesita un cambio radical". De verdad, en serio, ahora entiendo por qué no hice Periodismo; sencillamente, porque si estoy presente cuando larga la dama la frasecita, me quito las cholas y se las tiro a la cara, o a los ricitos, para no ajear más su deplorable imagen. Pero ahí no queda la cosa. Para arropar al personaje, salta el maestro Paulino, que sacó el título a cogotazo limpio, y dice que en educación "vamos progresando", (bis), "porque si nos comparamos con hace quince años..."; qué curioso, los mismos que lleva gobernando CC. ¿Y con éstos mimbres hay que hacer el cesto?
La excelentísima consejera de Educación, doña Milagros Luis Brito, conversa y prófuga de la izquierda ideológica, travestida al capitalismo local, e instalada en la defecación política que nos ha tocado en suerte, ¡no tiene vergüenza! La señora puede que sepa un montón de Geografía e Historia, que desde que tocó la moqueta del poder ha demostrado su total incapacidad, allí donde la han colocado sus amiguetes, porque por méritos propios ni de comodín sirve; pero en lo que a la educación canaria se refiere, no tiene ¡ni idea! Y lo peor, lo que en realidad duele como representado, es la impotencia que provoca, que muy a pesar de tratarse de una inútil gestora para el cargo que desempeña, siga ostentándolo en contra del clamor popular que exige su dimisión. ¡Caradura!
Días atrás, compareció ante los medios de comunicación social la excelentísima s
eñora doña Milagros Luis Brito, a la que corresponde dicho tratamiento por tratarse de la consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, y, sin sonrojarse, reconoció el fracaso de la educación canaria en el marco del informe de la Evaluación General de Diagnóstico del Sistema Educativo en España. Por si usted no me ha entendido, repito. La máxima autoridad en la educación de nuestros hijos sale al escenario público y nos dice en nuestra cara, sin complejos de ningún tipo, que los estudiantes canarios son los peor preparados del conjunto de las comunidades autónomas españolas, y créame, se queda más fresca que una lechuga. ¡Cómo lo oye!¿Cómo? ¿Que si ha dimitido, pregunta usted? ¡Estamos locos! No sólo no dimite la señora, sino que despreciando la inteligencia popular, tomándole el pelo a todo el que se le ponga por delante, va y le comenta a lo periodistas presentes en la rueda de prensa que "la enseñanza canaria necesita un cambio radical". De verdad, en serio, ahora entiendo por qué no hice Periodismo; sencillamente, porque si estoy presente cuando larga la dama la frasecita, me quito las cholas y se las tiro a la cara, o a los ricitos, para no ajear más su deplorable imagen. Pero ahí no queda la cosa. Para arropar al personaje, salta el maestro Paulino, que sacó el título a cogotazo limpio, y dice que en educación "vamos progresando", (bis), "porque si nos comparamos con hace quince años..."; qué curioso, los mismos que lleva gobernando CC. ¿Y con éstos mimbres hay que hacer el cesto?
La excelentísima consejera de Educación, doña Milagros Luis Brito, conversa y prófuga de la izquierda ideológica, travestida al capitalismo local, e instalada en la defecación política que nos ha tocado en suerte, ¡no tiene vergüenza! La señora puede que sepa un montón de Geografía e Historia, que desde que tocó la moqueta del poder ha demostrado su total incapacidad, allí donde la han colocado sus amiguetes, porque por méritos propios ni de comodín sirve; pero en lo que a la educación canaria se refiere, no tiene ¡ni idea! Y lo peor, lo que en realidad duele como representado, es la impotencia que provoca, que muy a pesar de tratarse de una inútil gestora para el cargo que desempeña, siga ostentándolo en contra del clamor popular que exige su dimisión. ¡Caradura!

No hay comentarios:
Publicar un comentario