Antes que nada hay que reiterar que Mi Mierda TV y su peña no tienen licencia de TDT, ni la van a tener, por mucho que hagan, digan y berren en el desierto. Ellos siguen mandando a la gente a grabar actos, aún sabiendo que no los ve nadie y siguen emitiendo en analógico por ese período de gracia que ha concedido Industria hasta el mes de julio, momento en que se produce ya el apagón definitivo. Ya se sabe que las decisiones gubernamentales cuando hay un medio son más lentas si cabe, pero en este caso la guadaña cuando llegue los va a fundir en negro muy pronto. Además no creemos que Marcos Brito y los suyos tengan capacidad económica para pagar la licencia y las emisiones en TDT y que entierren dinero en ese saco sin fondo. Y mientras tanto queda la maravillosa red, donde uno puede divertirse con ese programa de variedades que es el Chanchullo. Allí donde es posible que se esté produciendo un milagro evolutivo, es decir, la vuelta del hombre a sus orígenes, hacia los primeros homínidos que poblaron las tierras de África, destaca entre todos ellos, que poco a poco ya no hablan sino mascullan y chillan, Daniel Montesdeoca, que es a nuestro entender el único periodista solvente, que además es el único que tiene posibilidades de no limitarse a ser un esclavo de CC en el Norte, sino que tiene iniciativas empresariales diversas. Sin embargo el otro día se le quebró el ánimo y se lanzó por una senda que no le va bien y que no queda nada estética y más después de su triunfo con el edil socialista Jonay, al que ha matado políticamente sin duda alguna. Dani como todo el mundo sabe se presentó a unas pruebas para estar en la Radio Autonómica y las ganó, sin problema. Y estaba en la lista sin mosca alguna, esperando su oportunidad. Mientras le hacía la ola a Oswaldo en Radio Realejos. Cuando cayó Luz Belinda, le tocó el turno. Y el tío, que se había pasado años y años ciscándose en Willy, en la RTVC sin piedad, se metió allí, con dos bien grandes, a trabajar, sin saber que estaba condenado, muerto y enterrado, porque los de la tele son tontos, pero no gilipollas. Cuando se acabó el período de prueba, le dijeron a quien les había dado tanto que se fuera a su casa y ya está. Y ahora Daniel junto a sus compañeros se pone las botas y los ataca, los critica, los veja, los fulmina, tanto al director como los que fueron compañeros suyos y lanza furibundas diatribas contra ex compañeras y compañeras y da nombres, como el de Lourdes Reyes Velázquez, de la que dice que es una enchufada de CC, a pesar de ser prima de la portavoz socialista de SJR, Fidela. Y la ataca vilmente, además de que ese momento se aprovecha para cargar contra Rivero y los periodistas que están trabajando con él, seguramente porque han impedido, según su paranoica visión del mundo, que tengan su licencia de TDT. Y eso no es bueno, no es correcto. Si se ha trabajado en ese medio es porque le apetecía, le permitía salir de ese asfixiante mundo en el que está ahora y en el que como es lógico no va a estar eternamente. No hay futuro como esclavo de Pepe López o como su presentador estrella. Y aunque tenga el 49 % de la sociedad que dirige la tele del Puerto, es mejor siempre buscar una salida. El hecho que así lo hiciera, da muestras de ello. Por eso no es elegante, no es bueno mostrar tantas emociones, tanto odio a una empresa a la que estuvo unido, aunque fuera por poco tiempo. Y esas críticas a Willy y su posible incapacitación profesional pueden como un boomerang, volverse contra quien las da, pero, éstos sabiamente, no le dan importancia a quien no la tiene y eso quizás sea lo más doloroso. Estaríamos ante la rabia de una pulga a la que ya no la dejan estar metida en el lomo de un gigantesco perro. |
jueves, 1 de julio de 2010
Daniel Montesdeoca y sus amigos se dan gusto contra la RTVC después que lo echaran
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