sábado, 17 de julio de 2010

Embarcación del Carmen

¿Quiénes de los presentes en la pasada embarcación de la Virgen del Carmen del Puerto de la Cruz se sorprenden del espectáculo de agua, luz, color y olores que se vivió en esa celebración? Desde hace muchísimo tiempo, los que amamos y respetamos nuestra auténtica tradición del embarque advertíamos a nuestras autoridades del peligro de deterioro cívico que observábamos un año sí y otro también en nuestras queridas fiestas, pero o estaban ciegos o sordos. Y, como siempre, tanto va el cántaro a la fuente que al fin se rompe.

¿Creen Vds. mínimamente permisible lo que se vivió en las calles, plazas y jardines del Puerto de la Cruz en la pasada fiesta? Los que allí acudimos nos sentimos desplazados, insultados, maniatados e impotentes como ciudadanos, víctimas de una joven y no tan joven muchedumbre, cuya presencia allí no se justifica por su devoción hacia nuestra Virgen del Carmen; no nos confundamos: sus objetivos son otros, totalmente diferentes a esas "anticuadas costumbres"; sus objetivos son claros como el agua: meados y cervezas utilizados en las cargas de sus pistolitas; gozar plena y salvajemente de alcohol, sexo, defecaciones y orines, conseguidos ante la pasividad y permisividad de nuestras autoridades, algunas, más preocupadas por la seguridad del presidente del Gobierno de Canarias que por las innumerables violaciones al respeto e intimidad de los derechos ciudadanos, asistentes a esta fiesta.

Juan Jesús Carballo González

No hay comentarios:

Publicar un comentario